Hipnosis para el cambio de hábitos - Nuria Prenafeta
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Hipnosis para el cambio de hábitos

21 nov Hipnosis para el cambio de hábitos

“Racionalmente, sólo podemos influir un 20% en el control de un hábito, mientras que la mente inconsciente es la responsable del 80% del funcionamiento automático de nuestros comportamientos

Nuestro comportamiento no siempre es como el quisiéramos. A lo mejor te gustaría hacer más ejercicio, comer alimentos más ligeros o ser más ordenado. A veces nos reconocemos hábitos poco saludables, que pueden tener que ver con cómo tratamos nuestro cuerpo y nuestra mente. En nuestro cerebro existe un sistema de recompensa y placer que necesita recibir su “dosis”. Un problema es que sólo busca el placer a corto plazo: fumar un cigarrillo, comer bollería industrial o descansar mientras se acumula el trabajo es una recompensa de muy corta duración. Así que los argumentos racionales como que perjudica nuestra salud o nuestra autoestima no sirven porque actúan a nivel racional, no a nivel de estructura profunda del comportamiento. Además, la gestión y el mantenimiento de los hábitos es un proceso totalmente inconsciente, que no podemos cambiar conscientemente.

Racionalmente, sólo podemos influir un 20% en el control de un hábito, mientras que la mente inconsciente es la responsable del 80% del funcionamiento automático de nuestros comportamientos sistematizats. Esto ha sido demostrado en varios estudios científicos. Por eso nuestra voluntad es tan débil para cambiar, sobre todo cuando hay adicciones a alimentos o sustancias. Incluso cuando hemos dejado de fumar, hemos dejado de comer dulces o hemos dejado de beber alcohol en exceso, una parte involutiva de nosotros nos hace volver a los viejos hábitos: una parte profunda que va por libre nos vuelve a hacer desear sentir el placer inmediato, a pesar de conocer las consecuencias negativas a largo plazo que tienen algunos hábitos, y que pueden llevar de manera directa a enfermedades graves, el sobrepeso, y los problemas emocionales asociados: culpabilidad, frustración y falta de autoestima. Hay una parte de nosotros inconsciente, totalmente automatizada, que siempre suele ganar la partida.

En este sentido, en el camino del éxito las recaídas forman parte del proceso, en una especie de lucha interna de unos hábitos antiguos que luchan contra unos hábitos “invasores”. Es un aprendizaje y un proceso en espiral: se hacen algunos pasos adelante, y algunos pasos atrás. Lo que hace falta es dejar el tiempo necesario para que los hábitos se reorganicen a medida que los valores y creencias profundas cambian o se mantienen, a fin de que la experiencia real interna de cada persona satisfaga las peticiones del control del hábito.

La hipnoterapia es uno de los caminos más eficaces para acceder a esta mente inconsciente y poder permitir a cualquier persona reorganizar esta experiencia interna. Es un proceso de aprendizaje inconsciente de gran valor. Es la oportunidad de conectar con el propio interior a través de la hipnosis para que se puedan reorganizar patrones de comportamiento interiores, inaccesibles desde la razón. En este sentido, el cliente es el que hace el 80% del trabajo. El hipnoterapeuta no cambia a nadie, sólo guía en el proceso, interpreta, comprende y da opciones para que cada persona encuentre las herramientas necesarias para construir aquello en lo que se quiere convertir. Para decirlo de una manera comprensible, el hipnoterapeuta, a través de la hipnosis y de las metáforas y herramientas utilizadas, dibuja el marco, y da los pinceles y los colores al cliente, pero éste es el que decide qué cuadro pintar , o bien si no pintar ninguno. Por eso, al final, el trabajo y el mérito del cambio siempre es del cliente.

Y el éxito definitivo no llega en las primeras semanas de cambio, ya que el autosabotaje puede formar parte del proceso. Se necesitan algunos meses de seguimiento hasta que el antiguo hábito ya no vuelve a asomar la cabeza, y se han abandonado definitivamente aquellos hábitos que no sabíamos de qué manera se habían vuelto tan resistentes.

Racionalmente podemos decidir cambiar, pero este cambio se hace efectivo cuando inconscientemente se hacen las conexiones necesarias para que así sea. No sirve de mucho tratar de cambiar unos malos hábitos alimenticios a alguien que cree que nunca se gustará. Por un tiempo hará dieta, pero acabará volviendo al desorden alimentario. Las creencias son la base de los comportamientos. Por tanto, con la hipnosis lo que se pretende es contribuir a construir un sistema de creencias positivo que permita que nuevos comportamientos y hábitos afloren para preservar estas creencias.